Estoy seguro de que muchos de vosotros habréis visto alguna vez botellas como ésta, con lagartos dentro. Hace unos años era posible verlas en cualquier restaurante asiático, no obstante, en la actualidad son una rareza, puesto que con las nuevas normativas de sanidad, está prohibido importar cualquier tipo de licor con animales dentro en Europa. Aún así, hay quien las conserva como un tesoro, y gracias a mi amigo Dani Ochoa, pude concretizar un deseo que tenía desde pequeño.

IMG_0126Confieso que siempre he sentido atracción por las cosas raras, y recuerdo que de pequeño siempre tuve predilección por esa botella apartada del resto en la que había un reptil en su interior. Dada mi edad, mi padre obviamente no me la dejó probar. Pero ese día tenía que llegar, y llegó. Empezó como una broma, yo sólo quería un chupito de bourbon (que ya sabéis que me encanta el whisky y sus variedades), y Dani me dijo “coje el que quieras, ¡como si quieres probar el licor de lagarto!”. STOP. ¿Licor de lagarto? ¡No me pudo ofrecer cosa más especial!

Dani posee un restaurante familiar en Benifallet (Tarragona), una encantadora brasería a la que próximamente os llevaremos mediante uno de nuestros escritos, la Brasería Rosa Mari. Os lo digo para que entendáis lo de las botellas, no es que tenga una colección particular, son del restaurante. La del licor chino de lagarto estaba para estrenar, con su precinto original, de manera que fui el primero en poder oler esa botella (aún me hizo más ilusión).

Podéis pensar que sólo de acercar la nariz en el orificio del frasco te vienen ganas de echar correr, pero nada más lejos de la realidad. El caso es que el licor está hecho de arroz; es una especie de Sake, y a eso huele. Si pasamos a degustarlo lentamente, percibiremos el recuerdo de la popular bebida japonesa (aunque se cree que su origen es chino, del año 4800 a.C.) y un toque de jengibre, con su peculiar sabor picante.

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Si no es porque se ve el bicho dentro, creo que nadie sería capaz de acertar que hay rastros de reptil en el brebaje, pues tanto el Sake como el jengibre son plenamente capaces de matar dicha fragancia. Este licor es muy popular en China, y se dice que el lagarto tiene propiedades medicinales y digestivas, además de ser un gran tonificante y afrodisíaco.

Su elaboración consiste en mezclar el jengibre y los lagartos Geko (quitando previamente sus vísceras) con el Sake. Juntos permanecerán en una barrica de arcilla durante 12 meses. Luego se filtrará el contenido y se conseguirá dicho licor, con unos 30º de alcohol.

Personalmente, no lo catalogaría como uno de mis licores favoritos, pero sí me gustó. En cuanto a sus propiedades tonificantes y demás, yo me tomé un chupito justo después de un abundante desayuno, y puedo decir que (casualidad o no) ese día me sentí la mar de bien. También noté una sensación un tanto indescriptible en las extremidades, sobre todo en los brazos, como un calor un tanto fuera de lo habitual. No sé si es posible que se tratase de una relación causa y efecto, quizá fuese el efecto Placebo dado que sólo me tomé un chupito y que yo me escuchase más de lo normal, pero ahí lo dejo.