El Mobile World Congress representa la exposición más importante sobre tecnología móvil del mundo, y desde el año 2006 se celebra en Barcelona. Gracias al trabajo realizado por mis compañeros de Appledroid, este año pude asistir al congreso por primera vez. Como fanático que soy de las últimas tecnologías no os resultará extraño comprender que me lo pasé muy muy bien, pero no estoy aquí para echaros un rollo sobre eso, sino que os quiero mostrar la parte gastronómica de un evento que atrae a más de 85.000 personas y que genera un impacto económico de unos 356 millones de euros.

Durante esos 4 días que dura la feria, estuve rodeado (entre otros) de blogueros, periodistas y altos ejecutivos de las grandes marcas pertenecientes al sector. Todos acudieron en busca de las últimas innovaciones en la industria del teléfono móvil inteligente (hasta Mark Zuckerberg —el creador de Facebook—, Jan Koum —el creador de WhatsApp—, y el propio Príncipe Felipe de Borbón estuvieron presentes), pero no me encontré con nadie que prestase especial atención a los alimentos necesarios para poder soportar el trote que precisan esos cuatro días, así que podemos estar hablando de una ¡EXCLUSIVA de Menú para 2!

Dentro del recinto ferial situado en Gran Vía, Plaza de Europa (Hospitalet de Llobregat), había una gran variedad de bares y restaurantes en los que por precios más o menos asequibles se podía tomar algo. Sin embargo, nuestra acreditación incluía las comidas en los distintos bufés que se albergaban en el MWC. Había cuatro distintos, aparentemente iguales y situados uno al lado de otro de forma conjunta. La diferencia estaba en el origen de sus platos, pues había uno japonés, uno chino, uno mexicano y uno mediterráneo. Nosotros probamos dos de esas opciones.

Por las fotos podréis deducir que el primero de ellos fue el Chino. De entre los distintos platos que había disponibles, yo cogí los rollitos de primavera con su salsa, los bollitos de cerdo y verduras, el arroz cantonés con gambas salteadas, el pollo agridulce (que como véis en la imagen me lo pusieron por encima del arroz), el Dim Sum de verduras y el flan chino.

Teníamos todos mucha hambre y disfrutamos del refrigerio, aun así podría mejorarse. Hay que tener en cuenta que no deja de ser un bufé, y pese a que llegamos de los primeros, el servicio parecía preparado de hacía rato. Destacaría los rollitos de primavera bien calentitos, que fue a lo primero que le hinqué el diente, y junto con su salsita me parecieron sublimes. El arroz también estaba caliente, pero no sabría por donde empezar… estaba un poco insípido y su textura no era la adecuada. El Dim Sum y los bollitos ayudaron a llenar el vacío y a recuperar fuerzas, pero lo mejor de la comida fue sin duda el flan chino, puesto que con su dulzura consiguó dejarnos buen sabor de boca.

Nuestra segunda elección fue el bufé Mediterráneo, y todos los comensales coincidimos en que estuvo mejor que el primero, aunque en esta ocasión no llegamos tan pronto. Aun así, el servicio estaba a la altura de las circunstancias, pues en ese momento había centenares de personas ocupando las mesas y no tuvimos que hacer cola. Todo funcionó como la seda.

En este caso, yo cogí la crema Zucchini (que es una crema de calabacín), los mini calzones de verduras, una focaccia, los canelones al “estilo Barcelona” y los churros con chocolate, todo un antojo. 😛 Así como en el Chino sí que se notaba mucho el factor bufé, en éste no. Los sabores estaban bien definidos en todos los platos: la crema de calabacín (y alguna que otra verdura…) estaba muy bien hecha, y el chorrito de aceite de oliva le daba el toque perfecto. La pasta de los canelones estaba al dente, y el tomate confitado hacía muy buenas migas con el relleno de espinacas. Los calzones estaban crujientes, y las verduritas de su interior muy bien cortadas y seleccionadas. Y para terminar, los churros, algo que hacía tiempo que no disfrutaba y que siempre son una buena elección, estaban perfectamente bañados en un chocolate que se había endurecido hasta dejarles esa capa también crujiente y que hacía de antesala a una masa interna bien azucarada. Delicioso.

Pero ésto es sólo nuestra experiencia gastronómica en el propio recinto del Mobile World Congress. Donde de verdad nos deleitamos los paladares fue en los eventos y fiestas de marcas como Samsung o ZTE: en el Parque del Fórum, en el Hotel Arts y en el Hotel Hilton. Mas eso lo veremos en la segunda parte de ¿Cómo se come en el Mobile World Congress?


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